Déjate guiar por el sonido, el movimiento y el Lenguaje de la Luz en un viaje de conexión profunda.
Hubo un momento en mi camino quizás como en el tuyo en el que una voz interior me susurraba: hay más; más presencia, más verdad, más conexión.
¿Sientes que hay más en tu camino espiritual?
¿Una voz interna que susurra que hay más presencia, más verdad, más conexión?
disponible en cualquier momento.
Conecta con la energía de Cielo en la Tierra desde la comodidad de tu hogar. A tu ritmo, en tu momento, en tu altar personal. Cada práctica, cada canto medicina y cada palabra canalizada están aquí para abrir un portal de sanación y conexión profunda contigo mismo.
Ahora puedes revivir este encuentro transformador todas las veces que lo necesites. Esta experiencia digital es tu medicina disponible para siempre, lista para elevar tu vibración, despertar tu alma y recordar quién eres.
Permítete esta experiencia. Regálate este reencuentro.
Este es tu momento. Tu cuerpo te está diciendo algo. Tu corazón anhela recordar.
Conecta con la energía de Cielo en la Tierra desde la comodidad de tu hogar. A tu ritmo, en tu momento, en tu altar personal. Cada práctica, cada canto medicina y cada palabra canalizada están aquí para abrir un portal de sanación y conexión profunda contigo mismo.
Ahora puedes revivir este encuentro transformador todas las veces que lo necesites. Esta experiencia digital es tu medicina, disponible para siempre, lista para elevar tu vibración, despertar tu alma y recordarte quién eres.
Artista, canalizadora y alquimista vibracional, Michelle funde el canto medicina con el lenguaje de luz y las frecuencias del corazón para guiar a otros a reconectarse con su divinidad. Su trabajo ha acompañado a cientos de almas en su reconexión con su poder interior, gozo y sabiduría.
Su presencia amorosa y vibración única hacen de cada encuentro una experiencia sanadora, expansiva y profundamente sagrada.
Admiro profundamente a quienes, desde su propio camino de contemplación y conexión con la vida, logran rescatar esa gran virtud que todos llevamos dentro: la de poner nuestros dones al servicio de los demás y compartirlos con generosidad. Tu voz tiene una profundidad conmovedora. Desde el primer momento en que te escuché, resonaron ecos muy profundos dentro de mí. Tu canción, Bendición del Padre, llegó a mi vida en un momento crucial, el pasado noviembre, y volver a oírla durante el taller me hizo sollozar, en comunión con quien ahora me acompaña desde el cielo. El ejercicio del espejo me llenó de certezas y de amor propio, y cerrar danzando con esos tambores que sentí vibrar dentro de mi corazón fue simplemente transformador. Solo tengo gratitud y amor por este espacio compartido. Les deseo una semana hermosa y llena de luz.
Fue una experiencia muy profunda para mí. Sentí cómo pasaban por mí diferentes versiones de mí misma, como si viajara por muchas vidas pasadas. En el ejercicio en movimiento, algo se abrió dentro de mí… sentí una fuerza ancestral que me hizo bailar como si algo muy antiguo despertara. Levanté los brazos y vi un cordón blanco y dorado que me unía con el universo, y desde uno de mis brazos salían hilos que conectaban con las mujeres de mi linaje paterno. Una a una se fueron soltando, y al hacerlo, se desvanecían… Siento que fui un canal de liberación para ellas y para mí. Gracias por tanto. (Espectacular) – Maria José
La práctica Cielo en la Tierra fue realmente increíble. Ayudó a despejar mi mente, rejuvenecer mi cuerpo y sentí genuinamente que abrió bloqueos internos y activó mis chakras. Justo después de la sesión, me sentí increíblemente liviana y profundamente relajada. Pero lo que realmente me sorprendió fue el día siguiente: mi energía estaba por las nubes. Salí a largas caminatas llenas de vitalidad, jugué tenis y simplemente disfruté la vida con una renovada sensación de claridad y alegría. Todo se veía mucho más vibrante: la playa, el cielo, los colores a mi alrededor se sentían más brillantes y llenos de vida. Fue como ver el mundo con ojos nuevos y despiertos. Me sentí más conectada, energizada y agradecida.
Y este encuentro es la llave para recordarlo.